Información de la Reserva

SI-A-PAZ un concepto que debemos retomar.
El 05 de Junio de 1985, en plena guerra el presidente de Nicaragua propuso la creación de Reservas Naturales para la Paz, sobre la base de las Áreas Naturales fronterizas del sureste de Nicaragua y noreste de Costa Rica. En 1988 nace el Proyecto SI- A-PAZ donde se acuerda la gestión para apoyar y consolidar un Sistema Internacional de Areas Protegidas para la Paz SI-A-PAZ, por medio de acuerdos interministeriales de Nicaragua y Costa Rica.

El objetivo del SI-A-PAZ era la conservación por parte de ambos países de la muestra más grande de bosque húmedo tropical que se encuentra en la Vertiente de Centro América y que conservaba un área con extraordinaria cantidad de diversidad de hábitats, como bosques húmedos y ribereños, ríos, lagunas y humedales, además, deuna fauna de gran riqueza y diversidad, y de gran potencial para el ecoturismo.
Estos acuerdos binacionales no llegaron a materializarse, pero por su parte Nicaragua el 17 de Abril de 1990, establece la Creación de las Áreas Naturales Protegidas del Sureste de Nicaragua, a través del Decreto presidencial 527. En este decreto se crean el Monumento Nacional Solentiname, El Refugio de Vida Silvestre de los Guatuzos, El Monumento Histórico de la Fortaleza de la Inmaculada Concepción de María y La Gran Reserva Biológica Indio-Maíz.

En 1994, bajo decreto 28- 94, se conforma la Región del Sureste de Nicaragua como Territorio de Desarrollo Sostenible y en 1999, con el decreto 66-99, se da vida a la Reserva de Biosfera del Sureste de Nicaragua que sigue vigente.

Lo que antes fue una “Gran Reserva” ahora son cuatro áreas protegidas
En 1999 la Presidencia de la República de Nicaragua, por medio del decreto 66-99, declaró la conformación de la “Reserva de Biosfera del Sureste de Nicaragua”. Como parte de este decreto la Gran Reserva Biológica Indio-Maíz fue fragmentada para dar vida a cuatro nuevas áreas protegidas: Refugio de Vida Silvestre Río San Juan, Reserva Natural Punta Gorda, Reserva Natural Cerro Silva y Reserva Biológica Indio- Maíz. Según el propio decreto 66:99, esta medida tuvo por objeto actualizar y precisar las categorías y límites de las Áreas Protegidas ubicadas en el territorio del Sureste de Nicaragua.

Pero también influyeron en esta decisión los problemas generados por la ubicación de la cabecera municipal de San Juan del Norte dentro de la Gran Reserva Biológica y los conflictos con colonos en el sector de Punta Gorda. Es así que a partir de 1999 la Reserva Biológica Indio- Maíz queda establecida con una extensión de 2,639.8 Km2, que son compartidos por los municipios de Bluefields, San Juan de Nicaragua y El Castillo. Esta Reserva es considerada una de las áreas de bosque tropical húmedo mejor conservada de toda Nicaragua y Centro América. Además, representa la zona núcleo número uno de la Reserva de Biosfera Río San Juan.

 

Bothriechis schlegelii

 

¿Qué es una reserva Biológica?
El Estado de Nicaragua, según la Ley General del Medio Ambiente y los Recursos Naturales, reconoce diez categorías de áreas protegidas para nuestro país. Una de ellas es la categoría de “Reserva Biológica” la cual, según esta ley, son áreas extensas que poseen eco regiones representativas inalteradas y por ende ecosistemas, rasgos geológicos, fisiográficos y/o especies de gran valor científico y representativo, destinadas principalmente a actividades de investigación científica y/o monitoreo ecológico.

El objetivo de estas extensas áreas es preservar los ecosistemas, hábitat, especies y procesos ecológicos esenciales en el estado más natural posible, Mantener los recursos y procesos genéticos e hidrológicos en un estado dinámico y evolutivo y Salvaguardar las características estructurales del paisaje. En Nicaragua existen únicamente dos Reservas Biológicas, la Reserva Biológica Cayos Miskitos y la Reserva Biológica Indio Maíz. Según las leyes de Nicaragua las actividades que están permitidas en las Resevas Biológicas son:

* Educación ambiental para promover el conocimiento sobre la dinámica de la naturaleza y sus interrelaciones entre flora y fauna, para su conservación.

* Investigación y monitoreo para conocer mas sobre el potencial natural, de bosque y la fauna asociada, y contribuir a la definición de acciones de conservación y manejo adecuado.

* Protección y control para resguardar el bosque y la fauna asociada, de la tala ilegal de madera, cacería, contaminación, entre otras amenazas que ponen en peligro la existencia de esta reserva.

Agua Reserva

Fuentes de agua que nacen en los bosques de la Reserva Indio-Maíz

 

Los beneficios ambientales de la Reserva Biológica Indio Maíz.
Hablar de la Reserva Biológica Indio-Maíz es hablar de vida y bienestar para la madre tierra. Son innumerables las especies de insectos, reptiles, anfibios, peces, aves y mamíferos que habitan o transitan por ella. Además, es incontable el número de plantas que se encuentran en sus ecosistemas.
Por otro lado, la Indio-Maíz garantiza protección a múltiples fuentes de agua que forman parte de las cuencas del Río Punta Gorda, Río Maíz, Río Indio y Río San Juan. En el municipio de El Castillo, por mencionar un ejemplo, en la Reserva encuentran sus principales nacientes los ríos Santa Cruz, la Juana y Bartola que son indispensables para las poblaciones asentadas en sus riveras.

La producción de oxigeno que realizan las millones de plantas que se encuentran en la Reserva son otro de los beneficios que podemos recibir de esta área protegida. En sus bosques también se encuentran almacenadas miles de toneladas de dióxido de carbono que aportan a la estabilidad del clima y que, de ser liberados por las quemas, aumentarían los problemas del calentamiento global.

Flora y fauna en abundancia.
Se han registrado 65 especies de mamíferos, entre estas chachos de montes (Dicotyles pecari y Tayassu tajacu), dantos (Tapirus bairdii) y especies de felinos de gran importancia como jaguar, puma, ocelotes (Pantera onca, Puma concolor, Leopardus pardalis). También hay abundantes y excelentes habitas para mantener una importante población de manatíes (Trichechus manatus).También se han reportado 55 especies de reptiles y 34 de anfibios. Hasta la fecha hay reportes de 149 especies de insectos, destacándose las que son indicadoras de grado de conservación o alteración de hábitat.
Asimismo, hay identificadas 221 especies de aves. Algunas incluidas en los listados de especies protegidas por el gobierno de Nicaragua, en apéndices CITES y en veda totales y parciales. Entre ellas se encuentran el águila arpía (Harpia harpia), la lapa verde (Ara ambiguus), el pájaro campana (Procnias trucarunculata) y el pavon (Crax rubra).

 

Perezosa

La Reserva es el hogar de incalculable vida como este Perezoso (Barypus variegatus)

 

Un gran atractivo turístico.
La Reserva Biológica Indio-Maíz es uno de los principales atractivo turístico con que cuenta el departamento de Río San Juan. Cada año son miles de turistas los que visitan la zona motivados por conocer la belleza natural que existe en sus ecosistemas y alrededores.

Esta acción contribuye a generar ingresos económicos a las familias que de manera organizada o individual han logrado definir y oferta alternativas para que los visitantes puedan tener una experiencia agradable en su viaje.

Actualmente hay mucho potencial para aumentar la cantidad de visitantes y con ello el beneficio a las poblaciones aledañas a la Reserva o pertenecientes a las comunidades Rama- Kriol. Para ello se requiere que entre todos y todas sigamos conservando el área y luchando para que no se destruya.

La historia de los territorios indígenas.
Los pueblos originarios o indígenas de nuestra América existen desde mucho antes de la llegada de Cristóbal Colón al continente. En la Costa Atlántica nicaragüense existen cuatro pueblos indígenas (Miskitus, Mayangnas, Ramas y Ulwas) y dos pueblos tribales (Garífunas, Krioles o Creoles) que son aquellos que, aun sin ser originarios de la región donde habitan comparte características culturales similares a los pueblos indígenas. Estas poblaciones viven en comunidades y territorios. Una o varias comunidades dan vida a un territorio.

Durante el período presidencia de José Santos Zelaya, se realiza la unión de los territorios indígenas de la Costa Caribe a Nicaragua. Sin embargo este hecho no significó que los pueblos indígenas renunciaban a sus territorios. Al contrario, en el convenio de adhesión se estipuló que eran los legítimos propietarios de sus territorios y de los recursos naturales que había en ellos.

En 1987, después de muchos años de luchas de las comunidades indígenas, el gobierno revolucionario promulga la Ley N° 28 con la cual se reconoce la autoridad que tienen estos pueblos de gobernar sobre sus territorios. Así surgen las Regiones Autónomas del Atlántico Norte y el Atlántico Sur. Posteriormente, en el año 2002, producto también de la presión internacional, se aprueba la Ley 445, “Ley del Régimen de Propiedad Comunal de los Pueblos Indígenas y Comunidades Étnicas de las Regiones Autónomas de la Costa Atlántica de Nicaragua y de los Ríos Bocay, Coco, Indio y Maíz”.

Según la Ley 445, el proceso de restitución de derecho de los pueblos indígenas consta de cinco fases: 1) La solicitud que la comunidad indígena hace para que la demarquen y titulen, 2) la resolución de los conflictos internos que pueda haber entre las comunidades que forman el territorio, 3) la medición del territorio, su amojonamiento y demarcación, 4) la titulación y, 5) el saneamiento de los territorios.

El territorio Rama-Kriol.
Actualmente, en cumplimiento de la Ley 445, el gobierno de Nicaragua ha titulado 17 de los 23 territorios indígenas de la Costa Caribe. Uno de ellos es el Territorio Rama-Kriol que se extiende desde Bluefields hasta San Juan de Nicaragua. Este territorio se encuentra conformado por seis comunidades Rama y tres comunidades Kriol. Para la administración de su territorio las nueve comunidades han conformado el Gobierno Territorial Rama- Kriol (GTR-K), compuesto por dos representantes de cada comunidad. Este Gobierno, para agilizar el funcionamiento, cuenta con una Junta Directiva encargada de hacer funcionar las decisiones que se tomen en el seno del GTR-K.

Con el reconocimiento y restitución de los derechos históricos de los pueblos Rama y Kriol, casi el 70% de la Reserva Biológica Indio-Maíz se encuentra dentro de su propiedad. Esto significa un nuevo régimen jurídico para la Reserva que el Estado nicaragüense deberá solventar. El Gobierno Territorial Rama- Kriol ha definido la Guía de Saneamiento en la cual se estipula claramente que el área de la Reserva debe continuar siendo destinada para la conservación y que los no indígenas que se hayan establecido en la zona después del 1987 deberán salir de su territorio.

Es importante destacar que el territorio de la Reserva Biológica Indio-Maíz que no forma parte de los territorios Rama-Kriol continúa siendo área protegida y de igual manera está prohibido el establecimiento de poblaciones humanas en ellas.